ENFERMEDAD INFLAMATORIA INTESTINAL (EII)

¿Qué es?
La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es una afección crónica que causa inflamación e hinchazón en el tubo digestivo o la pared intestinal y que puede complicarse con la formación de úlceras. Los dos tipos de EII más comunes son la colitis ulcerosa (CU) y la enfermedad de Crohn (EC), aunque a menudo se utilizan otros términos menos precisos para referirse a ellas como colitis, enteritis, proctitis, etc.

La enfermedad de Crohn afecta habitualmente al intestino delgado, sobre todo a su parte distal (el ileon), y al intestino grueso o colon. El desarrollo de esta enfermedad varía de un enfermo a otro. Así, hay pacientes que sufren continuamente síntomas y otros que pueden pasar largos períodos sin aparición de los mismos.

La colitis ulcerosa es una enfermedad inflamatoria de la mucosa del colón y se caracteriza por sus remisiones y recaídas.

Incidencia
Cada año se diagnostican entre 6.000 y 7.000 nuevos casos de enfermedad inflamatoria intestinal que afectan a 120.000 pacientes. Suele desarrollarse durante la segunda y tercera década de la vida tanto de los hombres como en las mujeres. La edad promedio de diagnóstico son los 27 años. Un segundo pico de nuevos casos, pero mucho menor, se registra en personas mayores de 65 años de edad.

Síntomas
Los principales síntomas de la enfermedad son dolor abdominal, diarrea, fatiga, disminución del apetito, pérdida de peso o fiebre.

Causas
Los factores genéticos tienen un importante papel en la patogenia de la enfermedad inflamatoria intestinal crónica. Distintos datos epidemiológicos han mostrado las diferencias en la incidencia de EII dependiendo de la raza y la etnia. Y además, se estima que entre el 15 y el 30% de las personas que la padecen tienen un familiar que la sufre. Existen estudios que están investigando si un cierto gen o grupo de genes hacen que una persona tenga más probabilidades de padecer EII.
Nadie sabe con exactitud qué es lo que causa la EII, pero hay varios factores que pueden influir en su aparición: virus o bacterias y factores medio ambientales. En la actualidad se está barajando la hipótesis de la higiene. Se cree que el menor contacto de los niños con posibles agentes infecciosos hace que se pueda perder tolerancia intestinal de manera que el intestino pueda llegar a no reconocer bacterias habituales de las que no lo son.

Cómo se diagnostica
El diagnóstico de sospecha inicial se realiza mediante análisis de sangre y heces. Para confirmarlo se suelen solicitar radiografías y/o una endoscopia. Este último método es el principal medio de diagnóstico, y consiste en la introducción en el tubo digestivo de un tubo semiflexible con una cámara que permite examinar el colon (colonoscopia). También se toman muestras para hacer una biopsia, mediante los sistemas de endoscopia, lo que sirve para precisar el diagnóstico de la enfermedad.

Tratamiento
Todavía no se dispone de un tratamiento que cure la enfermedad inflamatoria intestinal, pero los medicamentos disponibles controlan los síntomas y permiten amplios periodos libres de enfermedad.