INFERTILIDAD

¿Qué es la infertilidad?
La infertilidad se define como la incapacidad para concebir de forma natural durante un periodo estimado de un año, sin haber tomado ninguna medida de anticoncepción. La infertilidad no es equivalente a la esterilidad, pero sí representa una reducción de las posibilidades de concebir un bebé de forma espontánea.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre 60 y 80 millones de parejas son infértiles, y una de cada seis parejas se ve obligada a recurrir a ayuda médica para concebir. En casi la mitad de los casos, la causa del problema se encuentra en el varón, y en otro porcentaje similar se atribuye a la mujer. En la actualidad las mujeres tienden a retrasar el inicio de su maternidad y esta circunstancia disminuye considerablemente las posibilidades de concebir.

Posibles causas
Las causas de la infertilidad son numerosas. Las principales en la mujer son:

• Endometriosis (trastorno caracterizado por el desarrollo de áreas de tejido similar al del endometrio fuera de la cavidad uterina, en localizaciones anormales tales como los ovarios, las trompas de falopio o la cavidad abdominal).
• Problemas de ovulación.
• Baja calidad de los óvulos.
• Síndrome de ovarios poliquísticos.
• Obstrucciones de las trompas.

Factores en el varón:
• Bloqueo en los conductos deferentes.
• Problemas del esperma, tales como un bajo recuento de espermatozoides y baja motilidad espermática.
• Factores inmunes seminales.

El término infertilidad idiopática se utiliza cuando no puede determinarse una causa concreta que provoque la infertilidad. En algunos casos, son los dos miembros de la pareja los que presentan problemas de fertilidad, situación conocida como infertilidad combinada.

Tratamiento
Los procedimientos y tratamientos disponibles pueden dividirse en cuatro categorías básicas:

Terapia hormonal y antiestrogénica (incluyendo inducción de la ovulación):
Estos tratamientos pueden aplicarse como terapia en sí misma o en combinación con otros abordajes frente a la infertilidad, tales como la inseminación artificial o técnicas de reproducción asistida como la fecundación in vitro (FIV).

Inseminación Artificial (IA):
Se utiliza especialmente en casos de infertilidad derivados de un bajo recuento o una baja concentración de esperma, así como en problemas de movilidad reducida. También se recomienda en casos en los que la mujer presenta un moco cervical no idóneo o produce anticuerpos frente al esperma de la pareja. En ambas situaciones, se recoge el esperma, se procesa, y capacita, y posteriormente, se introduce directamente en el útero.

Cirugía:
Se recurre a la cirugía con el fin de corregir anormalidades anatómicas del sistema reproductor, tanto en el hombre como en la mujer.

Técnicas de Reproducción Asistida:
Las principales técnicas de reproducción asistida son las siguientes:

• Fecundación in vitro (FIV)
La fecundación in vitro se produce cuando la fertilización se consigue fuera del cuerpo de la mujer. Los fármacos que estimulan la ovulación se utilizan normalmente para producir un número de óvulos mayor del naturalmente generado por el organismo; después, esos óvulos se obtienen quirúrgicamente y se fertilizan en laboratorio, mezclándolos con el esperma. Si se produce la fertilización, el especialista transferirá el embrión al útero de la mujer.

• Inyección intracitoplásmica de espermatozoides (ICSI)
La ICSI se basa en la introducción de un único espermatozoide directamente en el óvulo utilizando una jeringa con una pequeña aguja. Esta técnica es relativamente nueva y ha sido desarrollada con el objetivo de mejorar los problemas de infertilidad masculina.