PARTO PREMATURO

¿Qué es?
La Organización Mundial de la Salud define el parto prematuro como aquel que se produce entre la semana 28 y la semana 37 de embarazo. La duración del embarazo se considera normal cuando el parto se produce entre las semanas 37 y 42.

La prematuridad sigue siendo la principal causa de morbi-mortalidad neonatal en los países desarrollados, y es responsable del 60 a 80 % de las muertes neonatales de los recién nacidos sin malformaciones. Sin embargo no todos los niños prematuros presentan los mismos problemas, siendo los niños que nacen antes de la semana 32 el principal grupo de riesgo. Aunque, los nacimientos en este grupo representan sólo entre el 1 y el 2% de todos los partos.

En la actualidad, se estima que uno de cada diez niños que nace es prematuro y se ha observado que cada vez nacen niños con un menor peso.

Factores de riesgo
Los principales factores de riesgo que se han identificado son la existencia de antecedentes tales como abortos u otros partos pretérmino previos.

También se ha demostrado la implicación de otra serie de factores:
• Consumo de tabaco.
• Edad materna menor de 18 años o avanzada.
• Anomalías uterinas, y miomatosis.
• Infecciones urinarias, sistémicas, vaginales o cervicales.
• Hemorragias uterinas o placenta previa.
• Embarazo gemelar, polihidramnios (anormalidades en el líquido amniótico).
• Estrés.
• Estado nutricional deficiente.
• Nivel socioeconómico bajo.

Cómo se diagnostica
El diagnóstico de la amenaza de parto prematuro se establece por la existencia de contracciones uterinas, el ritmo y frecuencia de las mismas, y la pérdida de líquido amniótico o sangre. En la exploración ginecológica se detectan las contracciones uterinas y mediante la exploración vaginal se observan los posibles cambios cervicales ya sea su borramiento (el cervix adelgaza hasta casi desaparecer) o su dilatación. Para establecer la seguridad de la amenaza de parto prematuro se suele controlar la dinámica uterina.

Cuando se han producido cambios en el cuello uterino y hay dinámica uterina (se producen más de dos contracciones uterinas por hora), la gestante se encuentra en la fase incipiente de amenaza de parto prematuro, por lo que se recomienda el ingreso en el hospital con el objetivo de que pueda recibir el tratamiento adecuado.

Tratamiento
Ante la amenaza del parto prematuro el tratamiento se dirige, por un lado, a inhibir o reducir la fuerza y la frecuencia de las contracciones, de esta forma se retrasa el momento del parto, y por otro, a mejorar el estado fetal antes del parto.

Consecuencias
Los niños prematuros tienen una alta probabilidad de sufrir infecciones, así como, hemorragia intraventricular, parálisis infantil, displasia broncopulmonar y retinopatía.